viernes, 18 de diciembre de 2015

Shakespeare - Hamlet


 Hamlet (Fragmento)

 Ser o no ser....Esa es la cuestión...¿Qués es más noble para el alma, sufrir los golpes y las flechas de la injusta fortuna o tomar las armas contra un mar de adversidades,  y oponiéndose a ella encontrar el fin?
'Morir.....Dormir;... no más!; y con un sueño poder decir que acabamos con el sufrimiento del corazón, y los mil choques que por naturaleza son herencia de la carne....
Es un final piadosamente deseable. Morir...Dormir...dormir...quizá soñar. Ahí está la dificultad. Ya que en ese sueño de muerte, los sueños pueden venir cuando nos hayamos despojado de la confusión de ésta vida mortal, nos hace frenar el impulso.
Ahí está el respeto que hace de tan larga vida una calamidad. Pues quién soportaría los latigazos y los insultos del tiempo, la injusticia del opresor, el desprecio del orgulloso, el dolor penetrante de un amor despreciado, la tardanza de la ley, la insolencia del poder, y los insultos que el mérito paciente recibe del indigno cuando él mismo podría desquitarse del mismo con un puñal.
Quejarse y sudar bajo una vida cansada, por el temor a algo después de la muerte - el país sin descubrir de cuya frontera ningún viajero vuelve- aturde la voluntad y nos hace soportar los males que sentimos en vez de volar a otros que desconocemos. La conciencia nos hace cobardes a todos. Y así el nativo color de la resolución enferma por el hechizo pálido del pensamiento y empresas de gran importancia y peso con lo que a ésto se refiere, sus corrientes se desbordan y pierden el nombre de acción.