sábado, 2 de enero de 2016

Canción del Pirata - Espronceda


Con cien cañones por banda, 
viento en popa a toda vela, 
no corta el mar, sino vuela, 
un velero bergantín: 
bajel pirata que llaman 
por su bravura el Temido
en todo mar conocido 
del uno al otro confín. 



La luna en el mar riela, 
en la lona gime el viento, 
y alza en blando movimiento 
olas de plata y azul; 
y ve el capitán pirata, 
cantando alegre en la popa, 
Asia a un lado, al otro Europa 
y allá a su frente Stambul. 



«Navega, velero mío, 
sin temor, 
que ni enemigo navío, 
ni tormenta, ni bonanza, 
tu rumbo a torcer alcanza, 
ni a sujetar tu valor. 



«Veinte presas 
hemos hecho 
a despecho 
del inglés, 
y han rendido 
sus pendones 
cien naciones 
a mis pies. 



«¿Qué es mi barco? Mi tesoro. 
¿Qué es mi Dios? La libertad. 
¿Mi ley? ¡La fuerza y el viento! 
¿Mi única patria? ¡La mar! 



«Allá muevan feroz guerra 
ciegos reyes 
por un palmo más de tierra: 
que yo tengo aquí por mío 
cuanto abarca el mar bravío, 
a quien nadie impuso leyes. 



«Y no hay playa 
sea cual quiera, 
ni bandera 
de esplendor, 
que no sienta 
mi derecho 
y dé pecho 
a mi valor. 



«¿Qué es mi barco? Mi tesoro. 
¿Qué es mi Dios? La libertad. 
¿Mi ley? ¡La fuerza y el viento! 
¿Mi única patria? ¡La mar!



«A la voz de «¡barco viene!» 
Es de ver 
cómo vira y se previene 
a todo trapo a escapar: 
que yo soy el rey del mar, 
y mi furia es de temer. 



«En las presas 
yo divido 
lo cogido 
por igual: 
sólo quiero 
por riqueza 
la belleza 
sin rival. 


«¿Qué es mi barco? Mi tesoro. 
¿Qué es mi Dios? La libertad. 
¿Mi ley? ¡La fuerza y el viento! 
¿Mi única patria? ¡La mar!



«¡Sentenciado estoy a muerte! 
Yo me río: 
no me abandone la suerte, 
y al mismo que me condena, 
colgaré de alguna antena, 
quizá en su propio navío. 



«Y si caigo, 
¿qué es la vida? 
Por perdida 
ya la di 
cuando el yugo 
del esclavo, 
como un bravo, 
sacudí. 


«¿Qué es mi barco? Mi tesoro. 
¿Qué es mi Dios? La libertad. 
¿Mi ley? ¡La fuerza y el viento! 
¿Mi única patria? ¡La mar!



«Son mi música mejor 
aquilones; 
el estrépito y temblor 
de los cables sacudidos, 
del negro mar los bramidos 
y el rugir de mis cañones. 



«Y del trueno 
al son violento, 
y del viento 
al rebramar, 
yo me duermo 
sosegado. 
Arrullado 
por el mar. 



«¿Qué es mi barco? Mi tesoro. 
¿Qué es mi Dios? La libertad. 
¿Mi ley? ¡La fuerza y el viento! 
¿Mi única patria? ¡La mar!