domingo, 24 de enero de 2016

La Tumba de Las Luciérganas



Película escrita y dirigida por Isao Takahata, basada en una novela de Akiyuki Nosaka.
Es un largometraje de animación sobre la vida de dos niños huérfanos durante el bombardeo estadounidense de las ciudades japonesas durante la Segunda Guerra Mundial.
La película se centra en la relación de un adolescente con su hermana de cuatro años de edad Setsuko. El muchacho se ve en la misión de proteger a su tierna hermanita, soportando toda clase de penurias y horrores, provocados por una terrible guerra.

La película comienza el 21 de septiembre de 1945, justo después de la rendición japonesa.
El escuálido Seita es encontrado muerto por un limpiador de tren en la estación de Sannomiya de Kobe.
 La historia entonces retrocede a la incursión de bombardeo en Kobe, donde el joven se prepara para huir con su hermana Setsuko a un refugio antiaéreo.
 En un breve momento de ternura ,uno de los muchos a lo largo de la película, el chico se asegura de que su hermana menor esté bien asegurada en su espalda y luego se agacha para recoger la muñeca de la niña que casi queda olvidada entre los escombros.
Los dos niños sobreviven el bombardeo y el posterior infierno, pero muchos a su alrededor mueren de terribles quemaduras, y la ciudad queda devastada.
Más tarde nos enteramos de que su madre ,quien no había podido llegar a un refugio de bombas, estaba muy quemada, y finalmente había muerto. La muestran bien envuelta de pies a cabeza con vendas ensangrentadas, con sólo sus ojos cerrados y sus labios carbonizados visibles.
Con su madre muerta y su padre sirviendo en la marina ,aislado, dado por muerto, los niños se ven obligados a depender de la caridad de una tía lejana que era muy dura. La tía persuade a Seita a vender los kimonos de su madre con el fin de comprar comida y cuando esa se consume, se convierte cada vez más en una persona amargada y rencorosa hacia los niños.
Seita intenta proteger a su hermana de la tía, le enseña cómo atrapar luciérnagas, algo que deleita a la niña, la lleva a la playa para nadar y jugar, y le da caramelos de fruta para animarla y calmarle el hambre.
Finalmente les resulta imposible continuar viviendo con esa mujer y crea un nuevo hogar para ellos en un túnel en desuso cerca de un río. Es aquí que el título de la película se ve confirmado.
Una mañana, después de que los hermanos habían capturado muchas luciérnagas y se habían maravillado con sus luces parpadeantes, Seita descubre que Setsuko está enterrando los insectos que han perecido durante la noche. La niña ha hecho la conexión entre las luciérnagas muertas y su madre, y Seita se emociona profundamente. Las luciérnagas, de hecho, se convierten en un símbolo visual y emocional complejo para los dos niños ,del bombardeo incendiario, del cual no hablan, y también de la vida, de la intimidad, de la espiritualidad y de los lazos tan cercanos de los hermanos.
Cuando fue lanzada originalmente La tumba de las luciérnagas, ésta representó un cambio importante de los temas de las películas de caricaturas que suelen centrarse en fantasías escapistas o historias de ciencia ficción. El género era raramente, o nunca fue, utilizado para explorar abiertamente temas sociales.
El director Isao Takahata, sin embargo, había sido influenciado por las películas neorrealistas italianas de después de la Segunda Guerra Mundial y examina las vidas y las luchas de las personas que trabajan o que viven a los márgenes de la sociedad.